¿Cómo le está yendo a Finlandia con el "phenomenonlearning", el nuevo modelo de enseñanza del "mejor sistema educativodel mundo"?
Las pelotas para hacer ejercicio reemplazan las sillas en
esta clase de la escuela de Hauho.
Hace mucho que Finlandia es reconocida por la calidad de su
educación y siempre está entre los primeros lugares en los rankings
internacionales.
Ahora el país está reformulando la forma en que enseña en la
era digital. En vez de centrarse en materias, está poniendo el énfasis en
habilidades.
Pero no todo el mundo está feliz con los cambios y existen
temores de que pueda bajar la calidad de la enseñanza.
Es una mañana helada en un remoto pueblo en el sur de
Finlandia, pero esta aula de alumnos de 12 años está pensando en un lugar mucho
más lejano: la antigua Roma.
Su maestro les está mostrando una reconstrucción en video
-proyectada sobre la pizarra inteligente interactiva del aula- del día en que
el monte Vesubio hizo erupción y destruyó la ciudad de Pompeya.
Los estudiantes forman grupos y sacan sus mini laptops.
Su tarea es comparar a la antigua Roma con la Finlandia
moderna.
Un grupo analiza los baños romanos y los spa de lujo de hoy;
otro compara el Coliseo con los estadios deportivos actuales.
Usan impresoras 3D para crear una versión en miniatura de
sus edificios romanos, que luego formarán parte de un juego de mesa para toda
la clase.
Esta es una clase de historia diferente, dice el profesor
Aleksis Stenholm, que trabaja en la Escuela Secundaria Hauho.
Estos alumnos también están aprendiendo habilidades
tecnológicas, de investigación, de comunicación y de comprensión cultural.
"Cada grupo se está convirtiendo en experto en su tema,
que luego presentará al resto de la sala", explica.
El jugo de mesa marca la culminación del proyecto, que se
lleva a cabo a la par de las clases de enseñanza normales.
La escuela de Hauho es relajada sobre el uso de celulares en
clase y en la hora del almuerzo.
Hace casi dos décadas que Finlandia disfruta de la
reputación de tener uno de los mejores sistemas educativos del mundo.
Sus estudiantes de 15 años suelen colocarse en los primeros
lugares en las tablas de medición PISA, que evalúan la lectura, las matemáticas
y las ciencias.
La habilidad del país para producir resultados académicos
sobresalientes resulta fascinante para muchos ya que allí los niños empiezan la
educación formal recién a los siete años.
Además, tienen jornadas escolares más cortas, vacaciones más
largas, muy poca tarea y no rinden exámenes.
Pero a pesar de este éxito, Finlandia está reformando su
sistema, algo que considera vital en una era digital en la que los niños ya no
dependen de los libros y de las aulas para adquirir conocimientos.
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de la educación
En agosto de 2016 se hizo obligatorio para todas las
escuelas finlandesas enseñar de manera más colaborativa.
También permitir a los alumnos que elijan un tema que les
sea relevante y que basen su materias en esa elección.
Una de las claves de los cambios ha sido hacer un uso
innovador de la tecnología y de fuentes fuera de la escuela.
El objetivo de esta forma de enseñanza -conocida en inglés
como project o phenomenon-based learning (PBL)- es equipar a los niños con las
habilidades que necesitan para desarrollarse en el siglo XXI.
Así lo explica Kirsti Lonka, profesora de psicología
educativa en la Universidad de Helsinki.
Entre las habilidades que resalta está el pensamiento
crítico, necesario para identificar las noticias falsas y evitar el
ciberbullying (acoso online).
También la habilidad técnica para poder instalar software
antivirus y conectar la computadora con una impresora.
"Tradicionalmente la enseñanza se ha definido como una
lista de materias y datos que uno debe adquirir -por ejemplo la aritmética o la
gramática- con un poco de decoración alrededor, como clases de cívica",
dice Lonka.
"Pero en la vida real nuestro cerebro no está dividido
en disciplinas; pensamos de manera muy holística", explica.
"Y cuando piensas en los problemas del mundo -crisis
globales, migración, la economía, la era de la posverdad- realmente no le hemos
dado a nuestros niños las herramientas para lidiar con este mundo
intercultural", opina.
"Creo que es un gran error hacerle creer a los niños
que el mundo es sencillo y que si aprenden cierta información estarán listos
para encararlo", señaló.
"Aprender a pensar, aprender a entender, estas son las
habilidades que importan y además hacen que aprender sea mucho más divertido,
lo que promueve el bienestar", concluye.
Cómo Finlandia deja atrás las tradiciones escolares
La Escuela Secundaria Hauho está en una zona de bosques y
lagos a unos 40 minutos en auto de la ciudad de Hameenlinna.
Con solo 230 alumnos de entre siete y 15 años, tiene un
ambiente hogareño.
Los alumnos dejan sus zapatos en la entrada, en algunas
clases en vez de sillas usan pelotas para hacer ejercicio y hay barras en las
puertas para hacer flexiones de brazos.
Cuánto ejercicio deberían hacer los niños al día (y lo que
recomienda uno de los países donde están más en forma)
Los docentes son relajados con el tema de los celulares en
el aula.
Consideran que es bueno que los niños aprecien su valor como
herramienta de investigación y no solo para comunicarse con sus amigos.
La pista de skate de la escuela se construyó gracias a una
idea sugerida por los alumnos, que ayudaron a diseñarla y a reunir los fondos
para su construcción.
En este día frío los alumnos más grandes se apiñan alrededor
de sus teléfonos en la hora de almuerzo, mientras que algunos de los más chicos
le hacen frente a los copos de nieve que caen para usar la pista de skate o las
canchas de fútbol y básquet.
El director Pekka Paappanen es un ferviente creyente en el
sistema PBL y busca una variedad de maneras de integrarlo al currículo escolar.
"Discutimos ideas con los maestros y después me aseguro
de que tengan el tiempo y el espacio para desarrollarlas", afirma.
"Creo que esto le da más poder a los docentes, pero
tienen que darse cuenta de que no pueden hacer todo", señala.
"Estamos dejando atrás algunas de las viejas
tradiciones, pero lo hacemos de forma lenta. El trabajo de enseñar a nuestros
niños es demasiado importante y no podemos equivocarnos".
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aprendiendo América Latina de la educación en Finlandia
Abordando el tema más grande de Europa en la clase
Uno de los proyectos más grandes el año pasado fue sobre el
tema de la inmigración, en momentos en que el flujo de migrantes entrando a
Europa ocupaba todos los titulares alrededor del mundo.
Aleksis Stenholm explica que eligieron el tema porque se
dieron cuenta de que muchos de sus alumnos tenían muy poca experiencia personal
con inmigrantes o la inmigración.
El tema se incorporó a las clases de alemán y de religión.
Los alumnos de 15 años debieron realizar encuestas
callejeras para conocer las opiniones de los locales sobre la inmigración y
visitaron un centro de inmigrantes cercano donde entrevistaron a refugiados.
Los alumnos se conectaron con estudiantes alemanes para
comparar sus conocimientos sobre la inmigración.
Compartieron sus hallazgos a través de una conexión de video
con una escuela en Alemania que llevó a cabo un proyecto similar.
"Fue muy poderoso cómo los alumnos reaccionaron.
Comenzaron a pensar algunas cosas, a cuestionar sus propias opiniones",
recuerda Stenholm.
"Si yo solo hubiera enseñado sobre el tema, digamos en
tres clases, el efecto hubiera sido muy diferente", asegura.
Pero ¿funciona?
El concepto del phenomenon-based learning tiene sus
detractores.
Algunos, como el maestro de Física Jussi Tanhuanpaa, temen
que no les da a los niños suficiente profundidad de conocimiento sobre un tema
como para permitir que lo estudien a un nivel superior.
Él enseña en Lieto, en las afueras de la ciudad
sudoccidental de Turku, y cuenta que conoce a un grupo de chicos que estaban
aprendiendo un nivel avanzado de matemáticas para mayores de 16, y el 30% debió
bajar a un nivel menos avanzado.
También teme que esté ampliando la brecha entre los
estudiantes más y menos capaces, que históricamente ha sido pequeña en
Finlandia.
Una pizarra inteligente y una tablet se usan para esta clase
sobre cambio climático.
"Esta manera de enseñar es genial para los chicos más
brillantes que entienden qué conocimientos se deben llevar de un
experimento", opina.
"Les da la libertad de aprender a su propio ritmo y de tomar
el siguiente paso cuando están listos", señaló.
"Pero esto no es así para los niños que tienen menos
capacidad de entender y que necesitan más asistencia", dice.
"La brecha entre los más brillantes y los menos capaces
ya empezó a ensancharse y temo que esto solo empeore", advierte.
A otros les preocupa que esto agregue más a la carga laboral
de los docentes y que ponga en situación de desventaja a los maestros de mayor
edad que quizás no tengan tantos conocimientos digitales como sus pares más
jóvenes.
Jari Salminen de la facultad de Educación de la Universidad
de Helsinki afirma que estilos de enseñanza similares se probaron en el pasado
-incluso hace 100 años- pero fallaron.
"Muchas visitas internacionales me preguntan, ¿por qué
están cambiando este sistema cuando obtienen tan buenos resultados?",
cuenta.
"Y para mí es un misterio porque no tenemos ninguna
información a nivel de los colegios de que el phenomenon-based learning esté
mejorando los resultados", dice Salminen.
Las lapiceras y el papel aún son una parte importante de la
vida en el aula...
Anneli Rautiainen de la Agencia Nacional para la Educación
de Finlandia acepta que hay preocupación y afirma que están introduciendo los
cambios de manera gradual.
Por ahora a los colegios solo se les requiere que incorporen
un proyecto PBL para sus alumnos cada año.
"Queremos alentar a los maestros a que enseñen así y a
los alumnos que lo prueben, pero estamos empezando despacito", dice.
"Aún se enseñan materias y hay metas para cada materia,
pero también queremos que se introduzcan las habilidades en ese
aprendizaje", señala.
¿Pero qué hay de los resultados?
"No somos muy amantes a las mediciones en este país, en
reglas generales, así que no estamos planeando medir el éxito de esto, al menos
no por ahora", afirma.
"Esperamos que se note en los resultados de aprendizaje
de nuestros niños además de las evaluaciones internacionales como PISA",
dice Rautiainen.
…y también lo son el arte y las manualidades.
Aunque no todos estén convencidos con esta revolución de la
enseñanza finlandesa, la mayoría de los alumnos y padres de Hauho le dan su
visto bueno.
Sara, de 14 años, dice que "no cansa tanto, es mucho
más interesante, me gusta eso".
Anna, también de 14, cuenta que su hermana mayor la envidia
porque dice que "la escuela es mucho más divertida que cuando ella
asistía".
La mamá Kaisa Kepsu asegura que la mayoría de padres que
conoce ven con buena luz los cambios que se han hecho al currículo.
"Ha habido una discusión más amplia sobre la necesidad
de garantizar que los chicos aún estén aprendiendo los datos más básicos y
concuerdo con eso", afirma.
"Pero también es importante motivarlos más y hacer que
el mundo sea más interesante. No veo nada malo con hacer que el colegio sea
divertido".
¿Qué es lo inusual de los colegios finlandeses?
La docencia es una profesión altamente respetada y bien
remunerada
No hay inspecciones escolares o evaluaciones docentes
El sistema escolar está muy centralizado y la mayoría de las
escuelas son financiadas por el Estado
La jornada escolar es corta y la vacaciones de verano duran
10 semanas
Los niños son evaluados por sus maestros. El único examen
nacional es para aquellos que estudian hasta los 18 años
El promedio de alumnos por colegio es 195; por clase es 19
El éxito se ha atribuido a un tradicional aprecio por la
enseñanza y la lectura, además de a una población pequeña y prácticamente
homogénea
Aunque sigue en los puestos más altos, Finlandia ha caído en
los rankings de PISA en los últimos años
Al igual que otros países, enfrenta los desafíos de las
restricciones financieras y la creciente inmigración



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