Por qué no hacer nada es importante para tu crecimiento personal
En los años 50 del siglo pasado los científicos estaban
preocupados ya que pensaban que por los avances tecnológicos los
estadounidenses no tendrían nada que hacer, afirmó Simon Gottschalk, profesor
de sociología de la Universidad de Nevada.
No obstante, citando a
la socióloga Juliet Schor, el investigador explica que, por
el contrario, los estadounidenses están trabajando más horas que en
cualquier otro momento después de la Gran Depresión y han superado a toda la
comunidad occidental en este aspecto.
Gottschalk relaciona este hecho con el desarrollo de las
tecnologías y su omnipresencia en las vidas modernas. Esta es la razón porque
pasar un tiempo sin hacer nada es más importante que nunca, afirma el
científico.
El científico declaró que la 'fuerza de
aceleración' propuesta por
el filósofo y sociólogo alemán Hartmut Rosa podría ser una explicación para el
origen de la sobrecarga a la que se somete la sociedad moderna.
Según esta teoría, los acelerados avances tecnológicos
también aceleraron el ritmo de cambio en las instituciones sociales. Ello ha
creado la exigencia de un mejor rendimiento de los empleados modernos.
De hecho, la productividad de los trabajadores
estadounidenses no hizo más que aumentar desde 1973.
Actualmente, los empleados son un 73,7% más eficientes. No obstante, la
compensación por el trabajo aumentó tan solo un 12.5%.
Ello causa un círculo vicioso entre la necesidad de
trabajar más horas para poder subsistir, aumentando los niveles de estrés, lo
que a su vez reduce nuestra capacidad de contrarrestarlo, destacó el
sociólogo.
"El no hacer nada se equipara al malgasto,
pereza, falta de ambición, aburrimiento o tiempo perdido. Pero [esta creencia]
contradice un rasgo bastante instrumental de la existencia humana", señaló
Simon Gottschalk.
Así, muchas investigaciones corroboran el
hecho de que 'desconectarse' es muy importante para el crecimiento personal, la
salud física y mental.
Lo que es más, estudios psicológicos y ejemplos
históricos demuestran que
el no hacer nada es necesario para fomentar la creatividad e innovación.
Además, nuestra mente necesita descansar.
Por lo cual, el docente concluye que hacer algo es igual
de importante que no hacer nada. Lo importante es encontrar un balance entre
los dos estados para obtener los mejores resultados.
Obviamente es imposible dar un giro completo a la vida y
abstraerse de todo, señaló Gottschalk. Pero sí podemos desconectarnos
parcialmente dejando temporalmente de lado las redes sociales o emprendiendo
unas caminatas en la naturaleza. Está científicamente probado que estos métodos
mejoran el bienestar y aumentan el nivel de satisfacción personal.
Al fin y al cabo, el estar ocupado no
es razón para sentirse orgullosos. De hecho, de acuerdo con el
sociólogo, la creencia popular de que debemos trabajar todo
el tiempo y la contabilización
de cada minuto sin que trabajemos contradice a nuestra definición
social de buena vida y las creencias filosóficas orientales


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